
El campo chiapaneco avanza con semillas de alta calidad y rendimiento, desarrolladas a través de mejoramiento convencional, sin recurrir a técnicas transgénicas ni híbridas. Estas variedades están diseñadas para facilitar su uso a los productores, ofreciendo un mayor potencial de cosecha y la posibilidad de reutilización en futuras siembras.
Uno de los principales atributos de las semillas presentadas por el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) es su pureza genética. Cada lote pasa por un estricto control de calidad, asegurando que los productores reciban semillas libres de contaminantes.
Además, cuentan con una tasa de germinación superior al 95%, garantizando que la mayoría de los granos sembrados se desarrollen con éxito, gracias a la viabilidad del embrión en cada semilla.
Estas semillas están certificadas por el Sistema Nacional de Inspección y Certificación de Semillas (SNICS), lo que brinda confianza y seguridad a los agricultores chiapanecos, respaldando la calidad y eficiencia del sector agropecuario.









