En 2024, se estimaba que cada habitante de Chiapas consumía 821.25 litros de refresco al año, lo que equivale a un promedio de 2.2 litros diarios. Esto convierte al estado en el mayor consumidor de refrescos en México.
El Conahcyt reveló el año anterior que esta cifra es 32 veces mayor que el promedio mundial y cinco veces superior al del resto del país, superando ampliamente el promedio nacional de 160 litros anuales por persona.
Este fenómeno, especialmente visible en comunidades de Los Altos de Chiapas, está directamente relacionado con el alto índice de diabetes mellitus, identificada como la principal causa de muerte en la última década en la región.
El consumo excesivo de refrescos aumenta significativamente el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como sobrepeso, obesidad y diabetes.
Expertos atribuyen este elevado consumo a diversos factores, como el bajo costo del refresco en comparación con el agua, la dificultad para acceder al agua potable en algunas zonas y cuestiones socioculturales que han facilitado su consumo masivo.
