
A pesar de los avances tecnológicos a nivel global, en 2025 Chiapas enfrenta un grave rezago en conectividad: casi la mitad de sus municipios no cuenta con acceso a banda ancha fija, limitando el desarrollo social y económico en el estado.
En pleno 2025, el estado de Chiapas enfrenta uno de sus mayores retos en materia tecnológica: la falta de conectividad a banda ancha fija en casi la mitad de sus municipios. Según el diagnóstico del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), 49 municipios carecen de accesos activos a internet fijo, lo que representa un rezago significativo en comparación con otras entidades del país.
Esta desconexión afecta directamente el desarrollo educativo, económico y social, especialmente en las zonas con un alto o muy alto grado de marginación, que abarcan el 69% de los municipios chiapanecos. Mientras que ciudades como Tuxtla Gutiérrez y Tapachula lideran en cobertura, con hasta seis operadores de fibra óptica, la realidad en la mayoría de los municipios rurales sigue siendo alarmante.
Datos clave sobre la conectividad en Chiapas
- Número de municipios sin acceso: 49 municipios.
- Municipios con mayor cobertura: Tuxtla Gutiérrez y Tapachula (82 y 42 accesos por cada 100 hogares, respectivamente).
- Municipios con menor cobertura: 36 municipios tienen de 1 a 3 accesos por cada 100 hogares.
- Infraestructura de fibra óptica: Solo el 44% del estado cuenta con esta tecnología.
- Marginación y conectividad: 82 municipios tienen un alto o muy alto grado de marginación, lo que limita el acceso a internet fijo.
Impacto social y económico
La falta de acceso a internet no solo afecta la comunicación, sino que también limita oportunidades educativas y laborales. En zonas sin conectividad, los estudiantes enfrentan dificultades para acceder a plataformas digitales, mientras que los emprendedores no pueden beneficiarse del comercio electrónico.
Según datos de CONAPO y el Censo 2020 del INEGI, la mayoría de los municipios desconectados también presentan densidades poblacionales bajas, lo que encarece el despliegue de infraestructura tecnológica. Por ejemplo, municipios como Altamirano o Chalchihuitán cuentan con menos de 50 hogares por kilómetro cuadrado y no tienen accesos activos.
Para revertir este panorama, expertos sugieren que el gobierno estatal y federal deben implementar políticas públicas que incentiven el despliegue de infraestructura tecnológica en zonas rurales. Además, es crucial fomentar alianzas público-privadas para reducir los costos de implementación y garantizar la accesibilidad en todo el estado.



















