
Danzas, sahumerios y liderazgos locales enriquecen la liturgia católica, respetando las tradiciones culturales.
El Vaticano aprueba adaptaciones litúrgicas para pueblos indígenas tseltal, tsotsil, ch’ol, tojolabal y zoque, respetando sus tradiciones culturales
Reconocen liturgia indígena en Chiapas: un hito histórico para la fe católica
El Vaticano aprueba adaptaciones litúrgicas para pueblos indígenas tseltal, tsotsil, ch’ol, tojolabal y zoque, respetando sus tradiciones culturales
Por primera vez en la historia de la diócesis de San Cristóbal de Las Casas, el Vaticano ha aprobado adaptaciones litúrgicas específicas para los pueblos indígenas de Chiapas, marcando un momento trascendental en la relación entre la fe católica y las tradiciones culturales. Este reconocimiento, otorgado por el Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos con la autoridad del Papa el pasado 8 de noviembre, legitima las prácticas culturales indígenas como parte integral de la liturgia de la Iglesia.
El cardenal Felipe Arizmendi, obispo emérito de San Cristóbal de Las Casas y figura clave en este proceso, destacó que estas adaptaciones no alteran el contenido del rito romano, sino que lo expresan de manera que respeta y se integra a las costumbres locales. Este paso histórico es solo el segundo en el mundo en ser aprobado, después de las adaptaciones litúrgicas para las diócesis del Zaire en África.
Adaptaciones aprobadas
Entre las innovaciones autorizadas, destacan las siguientes:
- Danzas rituales: Movimientos sencillos, contemplativos y acompañados de música tradicional durante el ofertorio, la oración de los fieles y la acción de gracias tras la comunión. Estas expresiones, lejos de ser folclore, transmiten el mismo sentido espiritual que el rito romano.
- Ministerio de incensación por mujeres: En un gesto de respeto hacia las tradiciones indígenas, se aprobó que mujeres puedan ejercer el ministerio de incensación utilizando sahumerios típicos. Esto no responde a una agenda feminista, sino a una práctica ancestral en la región.
- Participación de líderes laicos: Personas de relevancia moral, conocidas como “principales” o “principalas”, podrán dirigir partes específicas de la oración comunitaria, promoviendo una participación más activa de la asamblea.
Un camino hacia la inculturación de la fe
Este reconocimiento responde a las directrices del Concilio Vaticano II, que en su Constitución Sacrosanctum Concilium (1963) promovió la adaptación de la liturgia a las culturas locales siempre que no afecte la unidad sustancial del rito romano. El Papa Francisco, en su exhortación Querida Amazonia (2020), subrayó la importancia de integrar elementos culturales propios de las comunidades indígenas para enriquecer la experiencia litúrgica.
El cardenal Arizmendi recalcó que estas adaptaciones no deben ser vistas como simples tradiciones folclóricas ni sincretismo, sino como una forma legítima de expresar la fe en Cristo. “La liturgia, como el Evangelio, debe respetar las culturas, pero al mismo tiempo invita a purificarlas y santificarlas”, afirmó.
Impacto en la comunidad y futuro
La aprobación de estas prácticas no solo valida las tradiciones culturales de los pueblos tseltal, tsotsil, ch’ol, tojolabal y zoque, sino que abre la puerta para que otras regiones del país y del mundo promuevan adaptaciones similares. Este hito invita a obispos y agentes de pastoral a valorar y apoyar las expresiones autóctonas como una manera de enriquecer la fe.
Este logro representa un paso crucial en la inculturación de la fe católica, reafirmando que la diversidad cultural no solo puede convivir con la tradición, sino fortalecerla. En palabras de Arizmendi, “la diversidad enriquece la unidad de la Iglesia, respetando siempre la integridad de la fe”.


























