
LA INSTITUCIÓN RELIGIOSA DENUNCIó INJUSTICIA Y VIOLENCIA EN CHIAPAS Y LLAMA A LA COMUNIDAD A NO CEDER ANTE LA REPRESIÓN
Este fin de semana, la Diócesis de San Cristóbal unió a distintas comunidades religiosas en un llamado de fe y protesta. Mediante oración, ayuno y peregrinaciones, los fieles expresaron su descontento frente a la creciente violencia e injusticia que enfrentan en la región, especialmente en zonas como la Frontera, Sierra, Soconusco, Costa, Cuxtepeques, Fraylesca, Valles, Selva y Altos.

La institución, a través de un comunicado, denunció: “Desde hace años hemos alzado la voz sobre las injusticias que vivimos en nuestro estado de Chiapas, y hoy estas situaciones se agravan en diversas regiones de la entidad”. El mensaje subraya la gravedad de las intimidaciones y amenazas que sufren defensores de derechos humanos, sacerdotes, misioneros y misioneras que trabajan por la paz y la justicia en el territorio.
Además, la Diócesis exige justicia en el caso del asesinato del Pbro. Marcelo Pérez Pérez, ocurrido el pasado 20 de octubre. La comunidad de los Altos de Chiapas sigue firme en la búsqueda de los responsables intelectuales y materiales del crimen, insistiendo en que no se realicen acusaciones superficiales que solo busquen calmar la presión pública sin resolver el problema de fondo.

Los líderes religiosos también pidieron el cese de la criminalización, hostigamiento y persecución de aquellos que defienden los derechos del territorio, así como el respeto a las culturas y pueblos originarios.
















