
El agua que cae del cielo necesita tratamiento porque puede traer peligros ocultos
La lluvia que cae del cielo no es tan pura como parece. Aunque muchos creen que el agua de lluvia es segura para beber, la realidad es que puede estar llena de contaminantes peligrosos.
Sandra Urania Moreno Andrade, Directora del Instituto de Investigación y Gestión del Recurso Crítico de Chiapas (IIGERCC), señala que “platicando ya en condiciones de química y microbiología, incluso podríamos decir que el agua de lluvia se condensa a partir del vapor de agua atmosférico y en el momento en el que nosotros a veces podemos hacer estas captaciones, del agua de lluvia, esta sí se puede contaminar dependiendo la región, dependiendo la escala en la que nosotros queremos llevar a cabo esta recolección de agua. Por qué, porque sí se puede contaminar con gases, con polvo, con polen, microorganismos”.
Estudios recientes han encontrado que la lluvia puede tener niveles peligrosos de turbiedad, fosfatos y contaminación microbiológica. Además, la calidad del agua de lluvia varía según la atmósfera de cada región. En zonas industrializadas, por ejemplo, la lluvia puede estar aún más contaminada con metales pesados y otros contaminantes.
Moreno Andrade explica que “incluso en las zonas industriales es donde se puede decir o argumentar que tiene metales pesados y dependiendo de la región, hay distintos fenómenos de intemperización o de afectación de esta lluvia sobre objetos a veces biológicos o no biológicos, como por ejemplo en la región península o en la zona norte de nuestro estado, ya en la zona petrolera, se habla de lluvias ácidas. Entonces, ¿qué tenemos aquí? Incluso si tenemos una lluvia ácida extrema sí tiene un pH ácido y no es lo recomendable para el consumo humano”.
Para estar seguros, es crucial tratar el agua de lluvia antes de beberla. Los expertos recomiendan métodos como hervirla, usar filtros de carbón activado, ósmosis inversa, luz ultravioleta y ozonificación.

















