
La maestra cesada por poner a su hijo a salvo del crimen organizado tras huir de Frontera Comalapa, falleció este fin de semana.

Este fin de semana falleció la profesora Carolina Leticia Marroquín Roblero, docente de artes, quien sufrió un derrame cerebral cuando fue notificada de haber sido cesada por parte de la Secretaría de Educación Pública, luego de que ésta decidiera huir ante las presuntas amenazas que recibía junto a su hijo por miembros del crimen organizado en el municipio de Frontera Comalapa.
En semanas recientes, Marroquín Roblero, quien se encontraba laborando hasta hace pocos meses en la Escuela Secundaria TEC. No. 32, denunció a sus directivos sentirse amedrentada y acorralada por quienes presuntamente se dedican a reclutar a jovencitos a la red del narcotráfico. Ante la falta de acción por parte de las autoridades educativas, decide salvar su vida y la de su menor hijo huyendo de Frontera Comalapa, sin un retorno seguro a su domicilio y a la escuela donde trabajaba.

No obstante, en el gremio magisterial existen procedimientos dentro del mismo orden legal que apoyan al trabajador en situaciones extremas y de riesgo como lo es el caso de la Profra. Carolina Marroquín. Pese a ello, directivos de ese centro de trabajo, haciendo caso omiso de la situación de la comunidad, aplicaron la normatividad llegando al cese laboral de la maestra.
Durante las últimas semanas, la maestra Carolina se encontraba en un hospital privado a causa de un derrame cerebral que sufrió tras enterarse que había sido cesada definitivamente; consecuentemente, por los procesos jurídicos, la Secretaría de Educación Chiapas le tenía suspendidos los servicios médicos a los que le correspondían por derecho. Falleció el pasado sábado, 22 de junio.

En redes sociales, exigen que las autoridades se hagan responsables de la muerte de la profesora, pues aseguran que la inoperancia del sistema no la protegió como correspondía, para defender sus derechos como trabajadora.

























