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Perdió un brazo, pero jamás su ímpetu

“Trabajo para sentirme útil”, Esteban, el bolero de 82 años que no se rinde ante la “Nueva normalidad”.

Tuxtla Gutiérrez.-  La disminución de casos de Covid-19 en Chiapas hizo que don Esteban Fuentes Guillén, bolero de 82 años decidiera regresar al parque 5 de Mayo a trabajar, y es que aunque cuenta con el apoyo económico de su familia asegura que si se quedaba en casa no iba a soportar la depresión de no poder trabajar.

 

“Cuatro meses dejé de trabajar por la pandemia, mis hijos me apoyaron, pero yo les dije si me quedo un día más casa me voy a morir de depresión y no de ese virus. Así que con cubrebocas y gel vine al parque para trabajar, platicar con mis amigos y ver a la gente, eso es lo que me hace feliz”, dijo.

 

De niño don Esteban  fue campesino, posteriormente se dedicó a la peluquería, oficio que practicó por más de 45 años, sin embargo desde hace 14 comenzó a ser bolero en el parque 5 de Mayo.

 

“Me he dedicado a varias cosas, ya ahorita soy bolero y la verdad me gusta mucho. En estos 14 años solo seis meses no pude trabajar porque me quitaron un brazo, se me engangrenó después del tercer quiste que me detectaron, pero no es impedimento para que yo pueda trabajar y ser feliz”, aceptó.

 

Con la nueva normalidad el originario de Chiapa de Corzo obtiene al día un ingreso aproximado de 50 pesos pues “son pocas las personas” que les piden el servicio.

 

“Antes sacaba un poco más, pero hay poca gente que está viniendo, al día hacemos de cuatro o cinco boleadas, y pues el costo es de 15 pesos, pero nos regatean y como dicen que también ellos están sin dinero por la pandemia les cobramos 10. Es poquito, pero me sirve para comprar mi comida y como ya vivo solo creo que está bien, yo realmente trabajo para sentirme útil”, destacó.

 

Don Esteban, se ha ganado el corazón de los que trabajan y transitan en el parque pues siempre tiene una buena platica y una sonrisa con la que consigue contagiar de buen ánimo.

 

“Acá soy feliz, me gusta mucho platicar con la gente porque me la paso bien y aprendo cosas. Acá tengo amigos y aunque para muchos llegar a las 8 de la mañana e irse a las 4 de la tarde puede ser pesado para mí es una gran bendición seguir fuerte y feliz con lo que soy tengo”, finalizó.