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Bajo San Roque en Tuxtla, posibles ruinas arqueológicas

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La iglesia podría ser una estructura piramidal de los zoques; hasta 1960, en la capital había restos arqueológicos

 

Tuxtla Gutiérrez guarda mucha historia.

San Roque, uno de los barrios más tradicionales de la capital chiapaneca, podría haber sido una estructura piramidal de un templo de los zoques, pero para ello es necesario hacer investigaciones y excavaciones, informó Eliseo Linares Villanueva, investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Chiapas.

“Seguramente la comunidad de San Roque debió haber sido un basamento para un templo, esto que le llamamos ahora pirámides son basamentos y seguramente es en este lugar donde hoy se encuentra la iglesia de San Roque debió haber tenido un templo muy importante de la cultura zoque, ¿cuál? No sabemos, habría que excavar”, indicó.

El investigador quien ha formado sus estudios con más enfoque a los zoques, dijo que en Tuxtla Gutiérrez hasta 1960 todavía se podían apreciar restos arqueológicos en San Roque y en la 15 poniente y 2ª norte, incluso la ciudad es de los sitios más importantes de la Depresión Central para la época del Clásico.

La arqueología de Tuxtla, aseguró, tiene como base los trazos de una ciudad prehispánica, donde los zoques construyeron sus principales asentamientos en una calzada dividida en cuatro rumbos, como lo hacían los grandes asentamientos de Centroamérica.

“Yo creo que podría hacerse arqueología de Tuxtla Gutiérrez siguiendo una serie de ideas como la que manejan en la ciudad de México que llaman ventanas arqueológicas, aprovechando las obras de infraestructura si sale algún resto pues procurar dejarlo para que la gente lo pueda ver y entender cómo era el asentamiento antiguo”, propuso.

Eliseo Linares detalló que cuando llegaron los españoles en el siglo XVI, Tuxtla había perdido toda su importancia, cuya población no llegaba a 2 mil habitantes, dependiente de otra comunidad, posiblemente de los chiapanecas de Chiapa de Corzo.

Puntualizó que los trabajos más importantes sobre arqueología en Tuxtla lo hizo el doctor Carlos Navarrete Cáceres, reflejado en su libro “Arqueología del río Sabinal”, pero enfocado al post clásico, donde ya había una ciudad decadente.