“Doña Ame, la del arroz, no la de los tamales”. Así se presenta Doña América Vázquez, quien desde hace 30 años vende arroz con leche en una de las esquinas de la quinta norte.
“Y falta poco para que cumpla 31 años vendiendo en este puesto. Decidí dedicarme a esto porque me gusta mucho el negocio, y esto me ha ayudado a salir adelante y ahora a mantenerme ocupada”, comenta Doña Ame mientras despacha un litro de arroz con leche.
Doña América se levanta a las 3:30 de la mañana para hacer el arroz con leche y llega a su pequeño puesto a las 6:00 de la mañana para comenzar a vender en la 5a norte y 9a poniente.
“Nos levantamos muy temprano pero muy contentos porque para que el arroz con leche tenga buen sabor hay que hacerlo con sabor. En las noches yo hago los tamales que vendo, estos se comenzaron a hacer porque los clientes querían acompañar su bebida con un tamalito, además también vendemos pan”.
Alrededor de las 10:000 de la mañana Doña América termina la venta y se va a su casa para continuar con la labor que para ella es la más importante, la de madre de familia.
“Tengo tres hijos, nueve nietos y dos bisnietos. Mis hijas son las que más me ayudan en el negocio porque acá vendemos de lunes a domingo. Nosotros no descasamos porque la clientela no nos lo permite”, finalizó Doña Ame.





























