Agresiones verbales en la ciudad, así como ataques en las redes sociales, parte de la xenofobia.

El padre Gilberto Hernández García, asesor de la pastoral social en la arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez, advirtió que la xenofobia hacia la población migrante ha crecido en la ciudad.

“Lamentablemente todavía tenemos un fuerte sentimiento de xenofobia en en algunos en la ciudad, ¿verdad? Eh un tiempo hubo un ¿cómo se llama? Fuimos muy empáticos, ¿verdad? Sobre todo cuando hubo estas grandes concentraciones, me parece que había mucha empatía. Ahora no lo percibo tanto, ¿verdad? Los mismos migrantes nos lo refieren”, precisó

Según explicó, hace tiempo existía mayor empatía hacia los migrantes, sobre todo cuando había grandes concentraciones de personas en tránsito por puntos como la carretera a Villaflores o el puente de la Torre Chiapas. Sin embargo, ese sentimiento solidario ha disminuido con el paso del tiempo.

El sacerdote señaló que son los propios migrantes quienes reportan esta situación a la pastoral, pues han sido víctimas de agresiones verbales en distintos espacios.

“Los mismo migrantes nos lo refieren, cómo son pues sí, hasta incluso violentados verbalmente, ¿verdad?, Hay hay un imaginario porque en las redes bueno se se comparten a veces ideas negativas de de las personas migrantes y pues eso exacerba este sentimiento xenófobo”, señaló.

De acuerdo con su testimonio, en redes sociales circulan con frecuencia mensajes negativos sobre la población migrante, lo que contribuye a alimentar y reforzar los prejuicios existentes entre la ciudadanía.

Hernández García también relacionó este clima de rechazo con hechos de inseguridad vinculados a extranjeros, como los casos de préstamos irregulares atribuidos a personas colombianas.

El padre reconoció que, aunque estas conductas no son generalizadas ni cotidianas, terminan influyendo en la percepción colectiva y provocan que se generalice una mala imagen hacia todo el colectivo migrante, sin distinción.

“Sí claro, sin ser, por ejemplo, una forma cotidiana y generalizada, ¿verdad? Pues claro que que en el imaginario colectivo pues se colocan este tipo de de acciones y pues pasamos el rasero igual para todos”, dijo.

Pese a este panorama, el sacerdote destacó que buena parte de las familias migrantes que decidieron establecerse en Tuxtla ha optado por el trabajo y el emprendimiento —venta de comida y otros productos— para salir adelante mientras concluyen sus trámites de refugio ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR).

Ante ello, hizo un llamado a la solidaridad y a mantener el sentido humanitario que, dijo, distingue a la sociedad chiapaneca.

“No, bueno, pues invitar siempre a la solidaridad. Creo que algo que nos engrandece mucho los chiapanecos es este sentido humanitario, porque padecemos muchas muchas situaciones, entonces creo yo que que tenemos que seguir sacando lo mejor de nosotros mismos en cuanto humanidad”, apuntó.

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