Arriaga, Tonalá y Tapachula concentran los mayores índices de consumo de sustancias en menores
En municipios costeros como Arriaga y Tonalá, niños de 12 años ya consumen cerveza de forma habitual. En la frontera de Tapachula, el flujo migratorio agrava la disponibilidad de sustancias. En Los Altos de Chiapas, el posh —bebida alcohólica tradicional— se normaliza entre la infancia desde edades tempranas. Ese es el panorama que enfrenta el estado en materia de adicciones, de acuerdo con Yolanda María Alfaro Pérez, directora del Centro Estatal de Prevención a la Violencia y Participación Ciudadana (CEPAVIC).
El mapa de los focos rojos
12 años
Edad de inicio de consumo de alcohol en la costa
8 a 10
Pláticas de prevención por plantel escolar
3 a 4 años
Periodicidad de actualización de datos del INEGI
La funcionaria identificó la zona costa, desde Arriaga hasta Suchiate, y la franja fronteriza de Tapachula como los dos principales focos rojos en consumo de sustancias entre niñas, niños y adolescentes chiapanecos. En el caso de la costa, señaló que la normalización del trabajo infantil en puertos y comunidades genera una falsa sensación de independencia en los menores, lo que acelera conductas de riesgo como el consumo de alcohol.
“En la costa hacen ya una cosa normal el que los niños anden trabajando a corta edad, por lo mismo que ya se sienten independientes, ellos también ya están tomando cerveza a los 12 años.”
— Yolanda María Alfaro Pérez, directora del CEPAVIC
El posh y los usos y costumbres en Los Altos
En cuanto a Los Altos, la directora precisó que el consumo de posh entre menores responde a usos y costumbres arraigados en las comunidades indígenas, lo que dificulta las intervenciones institucionales.
“Son usos y costumbres, es muy difícil, pero estamos tratando de llegar a que tomen conciencia de que, en un futuro, ellos mismos están inculcando una adicción”, indicó.
Municipios como Chicomuselo, Motozintla y Mapastepec también forman parte de las zonas prioritarias de atención, incluyendo localidades de difícil acceso donde el personal del CEPAVIC debe desplazarse a pie para llegar a las comunidades. La zona serrana de Motozintla y sus alrededores concentra actualmente una prioridad de intervención institucional, según la funcionaria.
Alfaro Pérez reconoció que el bullying representa otro foco de atención en los municipios urbanos más poblados como Tuxtla Gutiérrez, Tapachula, Comitán y San Cristóbal de las Casas, aunque aclaró que en zonas de alta marginación como Los Altos este fenómeno es menor en comparación con las adicciones.
Sin cifras propias sobre reclutamiento por redes sociales
Sobre el reclutamiento de jóvenes por parte de grupos criminales a través de redes sociales como TikTok —alerta emitida previamente por la Policía Cibernética—, la directora indicó que el CEPAVIC no cuenta con datos propios sobre ese fenómeno, ya que su seguimiento corresponde a la Fiscalía General del Estado. Los datos disponibles en materia de adicciones provienen del INEGI, cuyos levantamientos tienen una periodicidad de tres a cuatro años, lo que limita la actualización del diagnóstico.
Cómo opera el CEPAVIC
El CEPAVIC atiende estas problemáticas mediante pláticas y talleres en escuelas primarias, secundarias, preparatorias y universidades, con secuencias de entre 8 y 10 sesiones por plantel, y mide su impacto a través de un sistema de tabletas de percepción y un tablero de indicadores digitales. La dependencia también opera el programa Escuelas de Paz, que incluye un código QR instalado en cada plantel para que los propios estudiantes reporten situaciones de riesgo de forma anónima.
La institución ofrece atención psicológica y de tanatología de manera gratuita en sus instalaciones ubicadas en Belisario Domínguez y 16 Poniente, colonia Jamaipá, en Tuxtla Gutiérrez.
