
Investigadores desarrollan sistemas constructivos para combatir el uso excesivo de energía
Investigadores académicos en Chiapas trabajan en el desarrollo de sistemas constructivos que respondan a las condiciones climáticas del estado sin depender del consumo excesivo de energía.
En la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH), un grupo colegiado lleva a cabo estos trabajos con la finalidad de generar alternativas en materia de vivienda ante los efectos del cambio climático.
El grupo colegiado de investigación “Vivienda Inclusiva y Sustentable”, liderado por el doctor Ruber Trujillo Samayoa e integrado por la doctora Anel Martínez Hernández, la doctora Maricel Sánchez Vallejo y el maestro Artemio Gómez Vázquez, busca soluciones habitacionales adaptadas al contexto local, tomando como referencia la arquitectura vernácula presente en pueblos mágicos como San Cristóbal de las Casas, Chiapa de Corzo y Comitán.
De acuerdo con Trujillo Samayoa, la clave está en la “envolvente” de la vivienda, es decir, los materiales con que se construye, ya que sus propiedades térmicas determinan el confort interior sin necesidad de climatización artificial.
“vivimos en contextos cálidos y aunque fueran fríos, de todas formas es importante manejar eh trabajar la vivienda sustentable; eso quiere decir que eh es importante que recurramos a los materiales que principalmente… y los planteamientos tienen que ser muy lógicos, que no vayamos en contra de las condiciones del contexto, entre ellos el sol, la lluvia, el viento”, señaló.
El investigador destacó que la arquitectura vernácula ofrece lecciones valiosas, pues edificaciones de 200 o 300 años de antigüedad han demostrado responder eficazmente a las condiciones del clima local.
El reto, señaló, consiste en reforzar técnicamente esos sistemas para hacerlos más resistentes ante fenómenos como los sismos, sin perder sus ventajas ambientales.
Sobre los costos, el investigador explicó que la vivienda sustentable no debe evaluarse únicamente por su precio de construcción, sino por el costo a lo largo de su vida útil, que puede superar los 50 años.
Aunque algunos materiales con mejores propiedades térmicas pueden resultar más caros en la inversión inicial, a largo plazo representan un ahorro significativo al reducir el gasto en climatización artificial.
“El costo que nosotros contemplamos no es solo el de la construcción, sino el de los 50 años o tal vez 80 o lo que vaya a durar, ¿verdad? Eso quiere decir que eh si buscáramos lo barato, posiblemente utilizaríamos los materiales que la mayoría utiliza, pero a la larga nos va a hacer gastar más en climatización artificial. Entonces, buscamos mejor los materiales que tienen esas propiedades que no necesariamente me van a salir más barato al inicio, pero en el en el periodo de vida útil sí definitivamente se va a ver la diferencia”, remató.









