
El especialista señaló que frases como “échale ganas” o “la vida sigue” pueden agravar el estado emocional de quien atraviesa este proceso, y subrayó que un duelo no resuelto puede escalar a depresión severa o pensamientos suicidas.
Quedarse atrapado en el dolor tras una pérdida tiene consecuencias que van más allá de la tristeza, cuando el duelo se prolonga por más de un año e impide disfrutar de actividades cotidianas, convivir con la familia o cumplir con el trabajo, deja de ser un proceso natural y se convierte en una condición que requiere atención profesional.
El psicólogo Andrei Pérez explicó que, a diferencia de un duelo ordinario en el que la mente acepta el hecho y continúa, en el duelo prolongado existe un bloqueo mental que impide avanzar. Las causas pueden variar desde la falta de recursos emocionales hasta antecedentes de ansiedad o depresión.

Pérez señaló que el entorno social representa uno de los factores más críticos en este proceso, amigos y familiares incurren con frecuencia en el error de ignorar el dolor o minimizarlo mediante frases comunes. “Debemos tener mucho cuidado con lo que le decimos a las personas… porque podríamos dañar más lo que es su salud mental y su salud emocional”, advirtió, al referirse a expresiones como “échale ganas” o “la vida sigue”, que calificó como contraproducentes.
El especialista precisó que un duelo no resuelto puede escalar a una depresión severa, ansiedad extrema e incluso pensamientos suicidas, por lo que la intervención oportuna resulta determinante.
Entre las estrategias recomendadas para acompañar a una persona en esta situación, Pérez mencionó ofrecer compañía genuina y evitar juicios sobre su estado emocional. Actividades como el ejercicio físico, la integración a grupos de arte o deporte y la práctica de respiración consciente pueden contribuir a que la persona se ubique en el presente y recupere su motivación.
Si atraviesas una situación de duelo prolongado o conoces a alguien que pueda necesitar apoyo, puedes comunicarte con la Línea de la Vida al 800 911 2000, disponible las 24 horas.


























