
Ninguna colonia tiene agua potable continua
Villa Comaltitlán atraviesa por una crisis hídrica derivado de un déficit estructural en su red de abastecimiento, que ha llevado a cientos de familias a depender de pipas durante la temporada de estiaje.
De acuerdo al Plan Municipal de Desarrollo 2024-2027, publicado en el Periódico Oficial del Estado de Chiapas, la situación a la que se enfrenta este municipio dirigido por Gerardo Pérez Gómez, presidente Municipal, es una de las más severas de la región Soconusco.
De acuerdo al diagnostico contenido en su Plan Municipal de Desarrollo, ninguna de las colonias en Villa Comaltitlán cuenta con servicio continuo de agua potable.
Los datos que en este se ofrece señalan que el Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (SMAPA) atiende únicamente a 2 mil 895 usuarios con tomas domiciliarias distribuidas en 15 colonias, mientras que cerca de 250 familias dependen de pozos artesanales o sistemas alternos de abastecimiento por la falta de infraestructura en sus comunidades.
Esta situación afecta directamente la salud, la economía doméstica y la calidad de vida de los más de 30 mil habitantes que conforman al municipio de Villa Comaltitlán, de acuerdo a cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El estado físico de la red hidráulica agrava considerablemente el problema. La infraestructura de distribución, compuesta por 32 kilómetros de tubería, presenta un deterioro crítico: el 45% de la red está obsoleta o requiere rehabilitación urgente, lo que provoca pérdidas significativas de agua por filtraciones y fugas antes de que el líquido llegue a los hogares.
A esto se suma el hecho de que la planta potabilizadora ubicada en la cabecera municipal no está en funcionamiento, por lo que el agua se suministra sin los procesos de purificación adecuados.
Además, de acuerdo al Plan Municipal de Desarrollo 2024-2027, en las comunidades rurales de Villa Comaltitlán se depende de sistemas rudimentarios de cloración que no siempre operan de manera constante, ni cumplen con los estándares mínimos de potabilización.
Estas carencias de un sistema de distribución. De agua potable de calidad ponen a la población en un riesgo potencial de enfermedades gastrointestinales, parasitarias y dermatológicas, particularmente entre niñas, niños y adultos mayores.
Por si la situación no fuera lo suficiente crítica, en temporada de estiaje, como la que se atraviesa actualmente, la crisis se intensifica al punto de convertirse en una emergencia humanitaria recurrente.
El ayuntamiento que dirige el alcalde Gerardo Pérez Gómez, debe abastecer a unas 600 familias mediante camiones pipa, suministrando aproximadamente 130 mil litros de agua al mes, una medida paliativa que no resuelve la raíz del problema y que representa un costo operativo adicional para las finanzas municipales.
Las zonas más afectadas por la reducción de caudales son la cabecera municipal, Zaragoza I, Zaragoza II, el ejido Lázaro Cárdenas y el ejido Manuel A. Camacho, donde la red es incapaz de cubrir la demanda.
Cabe señalar que hablar de la rehabilitación y modernización del sistema de agua potable de Villa Comaltitlán, requiere de una inversión estimada en 120 millones de pesos, recursos con los que el municipio no cuenta actualmente.
El Ayuntamiento Municipal de Villa Comaltitlán informó, a través de su Plan Municipal de Desarrollo 2024-2027, que el SMAPA opera apenas con solo 27 personas, carece de inmueble propio y depende de instalaciones rentadas que incrementan sus costos fijos.
Sin embargo, el presidente municipal, Gerardo Gómez Pérez fijó como meta para 2027 la rehabilitación de al menos 3,000 metros anuales de tubería y la gestión de recursos federales y estatales para reactivar la planta potabilizadora y avanzar hacia una cobertura universal, sostenible y de calidad para todas las familias comaltitlecas.


























