
26 de Marzo de 2024, una llamarada incesante se divisaba en lo alto del cerro Mactumatzá, arrasando con cientos de seres vivos a su paso…
Las llamas fueron perdiendo fuerza tras largas horas de lucha contra el fuego, sin embargo, el daño ya era incalculable

Hoy a casi dos años de ese suceso, la memoria del Mactumatzá se mantiene intacta; en sus senderos corre aire fresco, las aves vuelan de rama en rama y pareciera que con cada movimiento de la hierba, te recordara lo frágil que es la vida.
Ante este precedente las autoridades han arrancado las brigadas de control y prevención, realizando brechas cortafuegos con el objetivo de garantizar la protección de esta zona y evitar afectaciones a los ecosistemas.

“Llevamos un avance aproximadamente casi de 1 km. Todavía nos falta la mitad. Este trabajo se va a llevar hasta caer en el por el parque Mulhá. Estamos este haciendo un avance aproximadamente de 300m diarios” puntualizó Rafael Reyes Jiménez, comisionado de incendios forestales de la CONAFOR.
La Comisión Nacional Forestal asegura que estos trabajos son vitales para la conservación de estas áreas naturales, pero reconoce que si la ciudadanía no colabora, todo este esfuerzo será en vano.

“Que se sujeten a la normatividad para el uso del fuego. En esta zona no debe usarse el fuego para quemas eh como se hace normalmente en otros lados, porque es altamente riesgoso.” Afirma Carlos Morales Vázquez, titular de la Comisión Nacional Forestal en Chiapas.
Acceder a este punto no es tarea fácil -aún con vehículos diseñados para este tipo de terrenos- es ahí donde la prevención cobra sentido y se vuelve incluso tan importante como el tiempo de respuesta ante una emergencia.


























