
José Manuel Cruz Castellanos reportó en su declaración patrimonial la compra de una Chevrolet Tahoe 2021 valorada en 1.5 millones de pesos. La revelación vuelve a cuestionar el discurso de austeridad de la Cuarta Transformación frente al lujo de sus legisladores.
El discurso de austeridad que pregona la Cuarta Transformación volvió a colocarse en entredicho tras la revelación de las propiedades y automóviles de lujo que poseen senadores morenistas y aliados. Entre ellos destaca José Manuel Cruz Castellanos, exsecretario de Salud de Chiapas y actual senador , quien reportó la compra de una camioneta Chevrolet Tahoe 2021 valorada en 1.5 millones de pesos.
El escándalo surgió en paralelo a la polémica que rodeó a Gerardo Fernández Noroña, presidente saliente del Senado, por una casa en Tepoztlán, Morelos, valorada en 12 millones de pesos. Aunque Noroña aseguró que la propiedad se encuentra registrada en su declaración patrimonial y que se paga a crédito, admitió que no tiene “obligación personal de ser austero”.
En el mismo rubro de vehículos de lujo aparece Ignacio Mier Velazco, senador poblano de Morena, quien adquirió una camioneta similar a la de Cruz Castellanos. Ambas unidades fueron registradas en la Plataforma Nacional de Transparencia, donde senadores de Morena, PVEM y PT declararon bienes que van desde residencias de 7 hasta 50 millones de pesos, además de automóviles de marcas como Mercedes Benz, Audi, BMW, Lincoln y Cadillac.
El caso más alto en valor corresponde a Carlos Lomelí Bolaños, legislador jalisciense que reportó propiedades por 118 millones de pesos, incluyendo una casa de casi 50 millones. Le sigue el tabasqueño Óscar Cantón Zetina, con una residencia de 18,4 millones, y Waldo Fernández González , del Partido Verde, con una propiedad de 16,2 millones y una colección de autos de lujo.
Consultado sobre estas contradicciones, Roberto Alonso Muñoz, coordinador del Observatorio de Participación Social y Calidad Democrática de la Universidad Iberoamericana, señaló que Morena y la presidenta Claudia Sheinbaum han optado por asumir el costo político sin condenar directamente los excesos. Sin embargo, advirtió que el castigo podría llegar en el próximo proceso electoral al cerrarse la puerta a futuras candidaturas.
Mientras tanto, las declaraciones patrimoniales evidencian que varios legisladores oficialistas viven alejados del discurso de “vida austera” y “justa medianía” que la 4T ha enarbolado como bandera desde sus orígenes.


























