¡Cuidado ahí! Tu cel es su botín.

Ciberdelincuentes se hacen pasar por instituciones financieras para obtener información sensible. Usan llamadas, correos o mensajes con supuestos premios o alertas.

La era digital con sus múltiples accesos, aplicaciones y usos, recuerda de la importancia de la ciberseguridad para todos.

Los teléfonos inteligentes se han convertido en un depósito central de datos privados y cuentas, eso los convierte en un objetivo primordial para los hackers. El hackeo de teléfonos abarca desde sofisticadas brechas de seguridad hasta simples conexiones Wi-Fi no seguras. Tanto los dispositivos Android como los iPhones son susceptibles a estos ataques, y los usuarios deben estar informados sobre cómo identificar si sus dispositivos han sido comprometidos.

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) ha definido el robo de identidad como la obtención, transferencia, uso o apropiación indebida de datos personales sin autorización, generalmente con el fin de cometer fraudes o delitos.

La identidad personal se compone de una amplia gama de datos, incluyendo: nombre, teléfono, domicilio, fotografías, huellas dactilares, números de licencia y seguridad social, información financiera o médica, credenciales de identificación, etcétera.

Los delincuentes utilizan esta información adquirida ilegalmente para contratar productos y servicios financieros, transferir fondos entre cuentas o realizar compras.

Frecuentemente, los ciberdelincuentes se hacen pasar por instituciones bancarias para solicitar datos sensibles. Lo hacen a través de llamadas telefónicas, mensajes de texto, correos electrónicos o redes sociales, con pretextos como la adjudicación de premios, beneficios o la validación de supuestas operaciones. En estos engaños, suelen solicitar información como: números de tarjetas de crédito y cuentas bancarias, NIP, números de seguridad de las tarjetas, nombres de usuario y contraseñas de la banca en línea

En su momento, la CONDUSEF emitió recomendaciones para proteger la información personal:

No proporcionar información de cuentas bancarias por teléfono, mensaje de texto, correo electrónico o redes sociales.

Acercarse al banco para activar servicios de prevención y sistemas de alertas que ayuden a detectar movimientos extraños.

Cambiar contraseñas con frecuencia.

Evitar hacer clic en enlaces sospechosos enviados por correo electrónico, incluso si parecen provenir del banco.

No descargar aplicaciones si no se tiene la certeza de dónde provienen.

En caso de ser víctima de robo de datos, es fundamental actuar rápidamente:

Si se traba de robo de tarjetas, notificar de inmediato al banco para su cancelación, el robo es de identificaciones, es necesario acudir al Ministerio Público y a las instituciones correspondientes (INE, IMSS, ISSSTE, etc.) para que las cancelen y emitan nuevas. El aviso al Ministerio Público es fundamental para deslindarse de cualquier uso indebido que los delincuentes puedan dar con los documentos. Pero la prevención es lo mejor para no correr riesgos de robo de identidad y los ciberataques.

 

 

 

 

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