
La exposición Milpa Corazón reúne relatos de siete regiones del estado para visibilizar el vínculo entre comunidades y este sistema ancestral de cultivo, hoy amenazado por el abandono del campo.
La milpa, base de la alimentación y cultura mesoamericana, enfrenta una crisis silenciosa en Chiapas. Este sistema de cultivo ancestral, transmitido de generación en generación, ha comenzado a perder fuerza ante el abandono del campo y la migración de las nuevas generaciones.
A través de la exposición Milpa Corazón, organizada por la Red Guardianes de la Milpa y Biodiversidad A.C., se busca rescatar la memoria y el conocimiento que sostienen esta práctica agrícola tradicional. La muestra reúne siete relatos provenientes de distintas regiones de Chiapas, cada uno de ellos retratando la conexión profunda entre las comunidades y sus milpas.
Para la organización, es urgente visibilizar el valor histórico, productivo y espiritual de la milpa. En palabras de sus integrantes, preservar esta práctica implica también salvaguardar la biodiversidad, la cultura y la autonomía alimentaria de los pueblos originarios.
Diversos especialistas han advertido sobre la crítica situación del campo chiapaneco. La falta de apoyos, el impacto del cambio climático y las condiciones económicas adversas han provocado el éxodo de miles de familias campesinas, cuyos hijos migran en busca de oportunidades fuera del estado o del país.
Esta realidad también se refleja en Milpa Corazón, donde los testimonios dan cuenta de la ruptura generacional y del riesgo de que este legado desaparezca si no se toman medidas urgentes para su protección y fortalecimiento.
La exposición no solo es un homenaje a la milpa, sino un llamado a defenderla como símbolo de identidad, resistencia y vida.


























