
Protección Civil dice que fue por basura y hojarasca acumulada; no hubo riesgo mayor
Un incendio en plena vía pública sorprendió a ciudadanos la tarde de este miércoles en Tuxtla Gutiérrez. El siniestro ocurrió sobre el bulevar Ángel Albino Corzo, a la altura de la 16 Oriente, donde una alcantarilla comenzó a arder, generando llamas que emergían con intensidad desde el subsuelo.
Testigos que pasaban por la zona alertaron a las autoridades al notar que el fuego salía directamente desde las rejillas metálicas del drenaje. El hecho generó preocupación entre peatones y conductores, quienes se detuvieron para observar el inusual y alarmante escenario.
Minutos después, elementos de Protección Civil Municipal arribaron al lugar para atender el reporte y sofocar las llamas. La rápida intervención evitó que el incidente pasara a mayores.
De acuerdo con Eder Mancilla, secretario de Protección Civil en el municipio, todo apunta a que la causa del incendio fue la combustión de materiales como hojarasca seca y basura acumulada dentro del sistema de drenaje. Además, señaló que no se descarta que el fuego haya sido provocado de manera intencional.
“El incendio se originó dentro de una alcantarilla del sistema pluvial, que no contiene gases inflamables, por lo que no representó un riesgo mayor”, explicó el funcionario. Agregó que este tipo de incidentes pone en evidencia el problema de tirar residuos sólidos en la vía pública, lo que puede derivar en situaciones peligrosas como la que se vivió este miércoles.
Las imágenes de las llamas saliendo del suelo causaron impacto en redes sociales, donde usuarios exigieron mayor vigilancia y limpieza en la ciudad, así como campañas más intensivas de concientización para evitar arrojar basura en las calles.
El llamado de las autoridades es claro: mantener limpias las alcantarillas y evitar que se acumulen residuos que puedan convertirse en combustible, especialmente durante la temporada de calor, donde el riesgo de incendios se incrementa.
Este incidente, aunque no dejó personas lesionadas ni daños materiales mayores, vuelve a poner sobre la mesa la urgencia de una cultura ciudadana más responsable con el entorno urbano.




























