
Ante lo que parecía un “despertar espiritual”, la legisladora federal que renunció a Morena y se fue al PAN habló sobre la entidad y la violencia.
Elegida como diputada federal por el Distrito 2 con cabecera en Bochil, Adela Ramos Juárez aseguró que “Chiapas está sangrando” y que estos “ríos de sangre” ya no pueden continuar, al referirse a la violencia que impera en la entidad.

En una entrevista con el periodista Fernando del Collado, en la sección “Tragaluz” de Latinus, la legisladora chiapaneca respondió a una serie de preguntas respecto a la renuncia a Morena, donde manifestó un “despertar” que la llevó al PAN .
Al ser representante popular de una sección del estado propiamente indígena de Chiapas, fue cuestionada acerca de la situación que vive el estado e hizo referencia a la privación de la libertad de 60 ejidatarios en Altamirano.

“Ya es un tema de integridad, es un tema de vida, o sea, los ríos de sangre en el que estamos, ya no podemos continuar”, aseveró la política chiapaneca quien parece ahora sí ver los errores y demonios del Movimiento de Regeneración Nacional. que la llevó a una curul.
Ante la pregunta sobre qué le advierte a los chiapanecos, Adela Ramos llamó a dignificarse y hacer verdad la consigna de que “el pueblo manda, el pueblo quita y el pueblo pone”.

Quien ahora se encuentra cobijada por la oposición -pues habla que Xóchitl Gálvez es integra y real, contrario a AMLO- dijo que la violencia en Chiapas está rebasada e incluso que ve una “revuelta” social en puerta.
“Yo siento que sí porque hay ingobernabilidad, hay ineptitud”, afirmó la diputada exmorenista quien demostró que el propio Adán Augusto López Hernández sería quien impondría candidatura para la gubernatura en Chiapas, “se ve venir”.














