
Las lluvias han provocado que las boas que no son venenosas salgan de su hábitat e ingresen a las casas, en búsqueda de sitios secos
Una mazacuata de 80 centímetros fue capturada recientemente en una casa del barrio Miravalle, del municipio de Berriozábal.

La Secretaría de Protección Civil Municipal informó que la serpiente, de la especie Boa Imperator, fue encontrada al interior de la vivienda en donde fue rescatada.

Pero esta no es la única que ha sido vista en hogares del centro de Chiapas, pues se trata del tercer hallazgo de una mazacuata en menos de un mes.
El pasado 8 de julio, se viralizó que una boa de casi 2.5 metros se encontró en el interior del baño de una casa en la colonia El Manguito, de Tuxtla Gutiérrez, por el Club Campestre, pero por desconocimiento, el reptil fue sacrificado.

Antes de este caso, el 18 de junio, el Cuerpo de Bomberos de Tuxtla Gutiérrez reportó la captura de una serpiente de 3 metros en la colonia Colinas del Sur, la cual fue entregada a la Profepa, a fin de liberarla en su hábitat natural.

Destacan los hallazgos considerando que la mazacuata es una especie no venenosa que puede llegar a medir 5 metros y pesar hasta 45 kilogramos.
La boa se encuentra protegida por la NOM-059-SEMARNAT-2010, en las categorías de Amenazada y por Protección Especial.

De ahí que también Protección Civil inste a la población a no manipularlas y reportar su hallazgo a las autoridades para su manejo apropiado.


























