
Juan Manuel Murillo Valencia reprobó el trabajo del exmandatario chiapaneco
El desempeño de Rutilio Escandón Cadenas, al frente de Consulado General de México en Miami, fue reprobado y señalado de incompetente para proteger y defender a los connacionales en Estados Unidos.

Esto fue señalado por Juan Manuel Murillo Valencia, quien recientemente renunció a su cargo como cónsul de Protección a Mexicanos en Miami, exponiendo el mediocre desempeño del ex gobernador de Chiapas, en el Servicio Exterior Mexicano (SEM), subrayando además que Escandón Cadenas, del mismo modo que ignora a los connacionales, lo ha hecho con el personal a su cargo.
“Durante el último año he tenido un cónsul general que no ha procurado una sola reunión con autoridades o aliados; que no ha dado una sola instrucción o sostenido un acuerdo con su equipo de trabajo; que no tiene el menor interés sobre el funcionamiento interno del consulado, sobre la organización de sus eventos y peor aún, que en más de un año no ha tenido la delicadeza de conocer al personal que trabaja para él”, señaló.
Juan Manuel Murillo Valencia anunció su salida del Servicio Exterior Mexicano (SEM), resaltando el hartazgo y la desmotivación que el propio cónsul General, Rutilio Escandón Cadenas, ha fomentado con su labor defiéndete y desastrosa.
“Han habido y seguirán habiendo titulares y personas en posiciones de poder cuya labor desastrosa y deficiente no es ningún secreto, pero ante la cual no podemos ni opinar y para quienes no existen las consecuencias. Qué desmotivador es sentir vergüenza por el desempeño de muchos de mis superiores, que en un sinfin de reuniones no hicieron más que demostrar ignorancia, incompetencia, falta de interés y de preparación en temas que deberían de, al menos, conocer mínimamente”, precisó.
En la carta, difundida por la periodista Dolia Estévez, Murillo Valencia fue recalcitrante en señalar la indiferencia e ignorancia de Rutilio Escandón para defender a las víctimas, y brindarles el respaldo que necesitan; enfocando su labor como Cónsul General, a la simulación y el montaje.
“Se ha vuelto más importante simular que se están haciendo grandes cosas, dedicarnos a la política de apariencias y la de las medidas simbólicas y cosméticas. Pareciera que la prioridad es derrochar recursos en programas improvisados y absurdos con el único objetivo de presumir ante los medios de comunicación. Nunca olvidaré un mensaje de WhatsApp que recibí durante una crisis por un centro de detención, en el que me decian que lo más importante era reportar que se visitó a grandes grupos de personas en detención, más allá de si estaba atendiendo de forma integral a quienes entrevistamos”, remarcó.


















