
La originaria de Ocosingo fue reconocida en la ceremonia de primer ingreso de la Universidad Autónoma de México, tras obtener 120 aciertos en su examen. Conmovió con un discurso en el que celebró ser la primera universitaria de su familia.
Lizette Jacqueline Cruz Gómez, originaria de Ocosingo, Chiapas, se convirtió en una de las protagonistas de la ceremonia de bienvenida a los alumnos de nuevo ingreso de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para el ciclo 2025-2026, encabezada por el rector Dr. Leonardo Lomelí Vanegas.
La estudiante, que ingresó a la Licenciatura de Ingeniería Aeroespacial con puntuación perfecta de 120 aciertos en el examen de admisión, dirigió un conmovedor mensaje ante autoridades universitarias, directores de facultades, docentes y estudiantes, en un acto que también fue transmitido a través de redes sociales.
“Cada amanecer es una victoria sobre todas las noches que quisieron detenernos”, expresó al iniciar su intervención, en la que compartió fragmentos de su historia y del esfuerzo que la llevó a ingresar a una de las carreras más demandantes de la Facultad de Ingeniería.
Lizette reconoció que el camino hacia su meta no estuvo exento de dudas. “Durante mucho tiempo me pregunté a qué podía dedicarme, cómo podría aportar a la sociedad si yo no creía tener un talento especial. Hoy comprendo que es normal nacer sin una meta clara o una aspiración definida. Es completamente válido tener dudas y no saber con exactitud hacia dónde dirigirnos a los 17 o 18 años, como suele marcar el sistema educativo”, afirmó
Con voz firme, subrayó que fueron la disciplina, la constancia y la pasión las que marcaron la diferencia en su preparación para el examen de admisión. Su mensaje, cargado de emotividad, provocó una ovación del público universitario que la escuchó con atención.
La joven chiapaneca también destacó el respaldo de sus padres y docentes en su trayectoria académica. “Hoy me convierto en la primera universitaria de mi núcleo familiar, cargando los sueños heredados que el tiempo no dejó cumplir. De igual manera, agradezco a mis profesores por enseñarme a no desistir y por compartir conmigo su sabiduría. Sé que muchos de nosotros compartimos historias similares de sacrificio, dedicación y superación”, señaló.
Concluyó su discurso con un llamado a los nuevos estudiantes de la UNAM a no temer a la incertidumbre y a descubrir sus pasiones. “El verdadero aprendizaje nace de la pasión por descubrir, no del miedo a fallar”, dijo, antes de despedirse con el lema universitario: “Por mi raza hablará el espíritu”.
Su participación fue reconocida como un ejemplo de perseverancia y superación, que honra a la UNAM y pone en alto el nombre de Chiapas.















