
Después de 30 años de trabajo, su premio no fue el descanso, sino la lucha. Jubilados alzan la voz por una pensión que no les alcanza, falta de medicamentos y un sistema de salud que los tiene en el abandono.
El retiro, para muchos, es sinónimo de descanso, viajes y tranquilidad. Pero para cientos de jubilados y pensionados del gobierno del estado, esa realidad está lejos de alcanzarla. Después de más de 30 años de servicio, se manifiestan para exigir lo que, aseguran, les ha sido arrebatado.
Los ex trabajadores demandan el pago de diversas prestaciones, entre ellas el subsidio para el transporte y un aumento salarial justo.
.













