
La violencia vuelve a los ríos del sur de Chiapas; cuerpos son abandonados sin justicia: El País
Los ríos del sur de Chiapas se han convertido en fosas fluviales, evidenciados por la figura de Walter González, un habitante de Suchiate que, junto a su hijo y un ayudante, se ha establecido en un rescatista informal de cuerpos abandonados por el crimen organizado.
Desde hace siete años, Walter González, residente de la comunidad La Isla en Suchiate, navega los ríos Suchiate y Cahoacán en busca de restos humanos. Su historia cobró notoriedad nacional tras un reportaje de José Torres en el diario El País, donde se destacó su trabajo voluntario. En mayo, Walter realizó el hallazgo de un torso humano mutilado, sin cabeza ni extremidades, en la desembocadura del río Suchiate.
A pesar de haber notificado a las autoridades, la Fiscalía únicamente recogió lo que estaba a la vista. Derivado de ese abandono de la institución, Walter y su equipo se vieron obligados a buscar más restos y, con resignación, los enterraron ellos mismos.
El mes pasado, se encontraron cinco cuerpos con evidentes signos de tortura: tres en el río Suchiate y dos en el Cahoacán. La violencia se hace cada vez más visible, como lo demuestra el video grabado el 19 de julio por balseros, donde se observa una cabeza humana flotando en el río Suchiate. Walter, al ver el video, sabía que el resto del cuerpo se encontraba atorado río arriba, esperando que una creciente lo arrastrara.
El hallazgo más reciente, reportado por un pescador en El Tesoro (al nororiente de Tapachula), fue un cúmulo de huesos humanos y tejidos arrastrados por el Cahoacán. A pesar de la presencia de peritos forenses, estos se retiraron sin proporcionar información alguna a la comunidad.
Los patrullajes voluntarios de Walter continúan, para él la naturaleza juega un papel determinante en el destino de los cuerpos. “Las lluvias lo deciden todo”, resume. Si no llueve, los cuerpos quedan atrapados en las partes altas del río; si las precipitaciones son excesivas, la corriente los arrastra inexorablemente hacia el mar.














