
El pollo crudo es una de las principales fuentes de contaminación si no lo manejamos bien. Desde el mercado hasta tu mesa, cada paso cuenta.
El pollo, un alimento tan común, requiere de un manejo y preparación especial, ya que este producto es propenso a albergar una gran cantidad de bacterias que pueden causarnos serios problemas.
La manipulación incorrecta del pollo puede derivar en problemas gastrointestinales, especialmente ahora que las temperaturas son más elevadas.
Es fundamental evitar que entre en contacto con otros alimentos para prevenir la contaminación cruzada y en casa, asegúrate de que el fregadero esté libre de otros elementos. Lava muy bien el cuchillo y presta atención a la limpieza de tus manos.













