
A cuatro años de la prohibición en Chiapas, las bolsas ya no se regalan: se vende
En lugar de desaparecer, las bolsas de plástico encontraron una nueva forma de sobrevivir: ahora tienen precio. Desde que entró en vigor la Ley para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos Sólidos en Chiapas en 2020, el uso de bolsas de un solo uso no se erradicó: solo cambió de dinámica. Hoy, las y los consumidores ya no las reciben gratis en tiendas, pero sí las compran.
Esta medida, que tenía como objetivo principal disminuir el impacto ambiental, abrió paso a una economía paralela: la venta directa de bolsas a quienes no llevan la suya. Y es que, aunque la ley planteaba una transición hacia materiales biodegradables o reutilizables, la realidad en las calles, mercados y supermercados refleja algo distinto.
El problema se recicla —literalmente— en la vida cotidiana.














