
Uno se alimenta de sangre, el otro de insectos; ambos aparecieron en un ecosistema alterado por plantaciones de palma africana
Dos especies de murciélagos poco comunes fueron registradas recientemente en la planicie costera del Pacífico, una zona de Chiapas transformada por cultivos industriales de palma africana. La presencia de estas especies, documentada por investigadores de la Asociación Mexicana de Mastozoología A.C., no solo rompe con su distribución previamente conocida, sino que revela la capacidad de la vida silvestre para persistir —o al menos desplazarse— incluso en paisajes alterados.
Primer hallazgo: un vampiro en tierras agrícolas
Una de las especies registradas es Diaemus youngii, conocido como el murciélago vampiro de alas blancas, una especie hematófaga (se alimenta de sangre) rara en México. Este hallazgo representa el primer registro oficial de esta especie en la costa del Pacífico chiapaneco, ya que anteriormente solo se había documentado en la Selva Lacandona, particularmente en la Reserva de la Biosfera Montes Azules.
El ejemplar fue detectado en un entorno con presencia de animales domésticos, lo cual sugiere que esta especie podría estar adaptándose a hábitats secundarios fuera de los ecosistemas selváticos. La distancia entre este nuevo avistamiento y el más cercano previamente conocido es de 197 kilómetros, un dato que amplía considerablemente su rango geográfico en Chiapas.
Segundo hallazgo: un murciélago atropellado, pero revelador
La segunda especie detectada fue Macrophyllum macrophyllum, un murciélago insectívoro de hocico alargado que caza sobre cuerpos de agua. Su presencia fue documentada tras el hallazgo de un ejemplar atropellado en la carretera Pijijiapan-Tonalá, a más de 70 kilómetros de su último registro oficial en la Reserva de la Biosfera La Encrucijada.
Este hallazgo, aunque fortuito, se suma a otros registros obtenidos por captura en redes de niebla, fortaleciendo la evidencia de que esta especie también está presente —o al menos en tránsito— en zonas costeras transformadas por el desarrollo agrícola.
Biodiversidad en paisajes modificados
Ambos registros se dieron como parte de estudios realizados por el equipo de Conservación de la Biodiversidad del Usumacinta, que ha venido realizando muestreos en regiones del Soconusco. En una plantación de palma de aceite, los investigadores obtuvieron un total de 386 registros individuales correspondientes a 12 especies de murciélagos, entre ellos los dos ejemplares mencionados.
Las capturas se realizaron con técnicas no invasivas y fueron acompañadas de registro fotográfico y georreferenciación para integrarlas a bases de datos científicos nacionales.
Chiapas: territorio de murciélagos… aún por explorar
Según la Asociación Mexicana de Mastozoología A.C., Chiapas alberga actualmente 108 especies de murciélagos, muchas de ellas endémicas o con registros muy limitados. Sin embargo, la llanura costera del Pacífico sigue siendo una región submuestreada, es decir, con escasa información científica disponible.
Estos nuevos datos aportan elementos clave para entender cómo las especies se desplazan, se adaptan —o sobreviven— en medio de paisajes intervenidos por la actividad humana.
Además de su valor científico, los hallazgos refuerzan un mensaje central para la conservación: incluso en zonas aparentemente degradadas, aún hay vida silvestre que necesita ser documentada, protegida y comprendida.














