
A vísperas del Día Mundial del Paludismo, que se conmemora este 25 de abril bajo el lema “La malaria termina con nosotros: reinvertir, reimaginar, reavivar”, la Coordinadora Estatal de Paludismo, Olga Naxhielii García Decelis, informó que Chiapas, junto con Campeche, Oaxaca y Tabasco, continúa registrando casos de paludismo autóctonos, es decir, aquellos transmitidos dentro del estado.
Actualmente, se han identificado 49 casos autóctonos en Chiapas, localizados específicamente en las regiones de los municipios de Chalchihuitán, San Juan Cancuc y Pantelhó, donde la enfermedad se considera establecida. En contraste, se han registrado 16 casos importados, correspondientes a personas que contrajeron la enfermedad en otras zonas o países y llegaron ya infectadas a la entidad.
García Decelis destacó la significativa reducción del 95 por ciento en los casos de paludismo desde 1998 hasta el presente año. En 2024, se contabilizaron 226 casos autóctonos, una cifra considerablemente menor a los 5 mil 228 registrados en 1998, el año con mayor incidencia.
Chiapas ha logrado mantener cinco años consecutivos sin defunciones a causa de esta enfermedad. “Ya no se registra paludismo grave que provoque la muerte, ya tenemos rato donde se están controlando las actividades de manera oportuna”, señaló la coordinadora.
El paludismo es una enfermedad infecciosa causada por parásitos del género Plasmodium, transmitidos por la picadura de mosquitos hembra del género Anopheles. En Chiapas y México, la especie predominante en los casos autóctonos es el Plasmodium vivax, siendo el Plasmodium falciparum el tipo más grave a nivel mundial. Estos mosquitos suelen habitar en zonas tropicales y húmedas.
La infección se desarrolla en dos etapas: primero, el parásito se reproduce en el hígado, y posteriormente pasa al torrente sanguíneo, donde ataca los glóbulos rojos. Los síntomas iniciales pueden incluir fiebre, fatiga, escalofrío, malestar general y cefaleas, lo que puede llevar a confusión con el dengue.













