
La fiscalía general del Estado confirmó un hecho alarmante: dentro del Centro de Reinserción Social El Amate, se han detectado dispositivos telefónicos en poder de los internos, lo que ha permitido que se sigan cometiendo delitos desde el interior de la prisión.
El fiscal general Jorge Luis Llaven Abarca reveló en conferencia de prensa que Yudiel Flores Tovar, alias el “Coyote Consentido”, continuaba abusando sexualmente de niñas y niños pese a estar purgando una condena de más de 60 años por el delito de abuso sexual infantil, entre otros delitos. Todo esto, gracias al uso ilegal de teléfonos celulares dentro del penal.
“El que un recluso pueda mantener comunicación con el exterior, y peor aún, seguir delinquiendo, es una muestra de la grave vulnerabilidad del sistema penitenciario”, señaló Llaven Abarca, quien anunció que ya se inició una investigación para determinar cómo ingresaban estos dispositivos al penal y quiénes lo permitieron.
Además, el fiscal aseguró que también se indagará cómo menores de edad tuvieron acceso al recluso, lo cual representa una falla institucional de alto nivel y pone en evidencia la facilidad para operar ilícitos dentro de un penal de alta seguridad en Chiapas.
Esto se suma a la reciente muerte de Yudiel dentro del penal, hecho que la Fiscalía ya investiga como homicidio, descartando la versión de un suicidio. Según Llaven, existen al menos dos líneas de investigación, incluyendo amenazas previas por parte de otros internos.
La presencia de teléfonos celulares en cárceles no solo representa un riesgo para la seguridad pública, sino que evidencia una red de complicidad que debe ser desmantelada.
Según la fiscalía, la causa del fallecimiento de Yudiel, fue por asfixia mecánica por estrangulamiento, es decir, descartaron el suicidio.














