
Don Ramiro, Josefa, René y Jorge, cuatro hermanos, ahora solo ven recuerdos materiales de un patrimonio hoy perdido.
La noticia corrió rápidamente. Julieta, hermana de los cuatro sobrevivientes, fue avisada de la tragedia, temiendo lo peor.
Don Ramiro habitaba la vivienda número 78, en la colonia Mexicanidad Chiapaneca, al sur oriente de Tuxtla Gutiérrez. La madrugada del miércoles, un voraz incendio lo despertó abruptamente.
Él, junto a su hermana Josefa, quien no resultó ilesa por el fuego, buscaron refugio y aliviaron las quemaduras con el agua que almacenaban en tinacos y cubetas.
La recolección de cartón y plásticos era el sustento diario de los hermanos, material que también se acumulaba en la vivienda y que alimentó las llamas. Jorge y René, uno de ellos con discapacidad, se encontraban trabajando en su puesto de verduras en la Central de Abasto, que los libró de vivir la tragedia en carne propia.













