
Las mordeduras de perro representan un 5% de las atenciones en urgencias, y la mitad de ellas requieren atención médica, incluso hospitalización. Expertos advierten que la boca de los animales es un foco de bacterias, lo que aumenta el riesgo de infecciones graves.
Los animales callejeros o sin vacunar representan un mayor peligro. Si la mordedura no se trata adecuadamente, puede complicarse.
Para heridas leves, se recomienda lavar con agua y jabón neutro. En casos más graves, se pueden requerir antibióticos y la vacuna antitetánica. Si la persona presenta síntomas neurológicos en las primeras 48 horas, es crucial buscar atención médica de inmediato.













