
Florencio Villalobos, mejor conocido como “Pajarito”, es un personaje icónico en el mundo de la fotografía en Chiapas, con casi cinco décadas detrás del lente. Su historia es un testimonio de pasión, dedicación y evolución constante en un oficio que ha sido su vida entera.
De Tapachula a Tuxtla, una vida detrás de la lente
Nacido en Tehuantepec, Oaxaca, Florencio quedó huérfano a los seis meses de edad y fue adoptado por una tía que lo llevó a Tapachula, lugar que considera sus verdaderas raíces. Sin embargo, en 1982 decidió aventurarse a Tuxtla Gutiérrez para trabajar como fotógrafo.
“En Tapachula están mis raíces, mi infancia, mi niñez.”
Su pasión por la fotografía surgió en un momento inesperado, mientras paseaba con su novia en el Parque Miguel Hidalgo. Un fotógrafo ambulante con su cámara instantánea capturó una imagen que poco a poco iba apareciendo. Fascinado por el proceso, decidió comprar su primera Polaroid en Guatemala e iniciar su aventura en la fotografía.
“Me llamó la atención cómo aparecía la imagen poco a poco, y ahí mismo dije: voy a buscar trabajo de fotógrafo.”
40 años en Tuxtla y once gobernadores retratados
En Tuxtla, “Pajarito” comenzó su trayectoria con el general Absalón Castellanos en el área de Comunicación Social del Estado, y desde entonces ha sido testigo de la historia chiapaneca, conociendo a once gobernadores a lo largo de su carrera.
Su filosofía es clara: “No me gusta quedarme a la deriva”, siempre busca actualizarse y adaptarse a los cambios de la tecnología. Ha dominado las tres grandes eras de la fotografía: la instantánea, análoga y digital, además de su conocimiento en laboratorio fotográfico.
El fotógrafo que siempre está preparado
A sus 75 años, Florencio es reconocido por su memoria impecable y su compromiso con la profesión. Con sus mochilas cruzadas al hombro, siempre está listo para cualquier eventualidad, siendo el salvador de muchos que olvidan algo en coberturas importantes.
“La fotografía es un trabajo noble, pero también muy exigente, como el periodismo.”
Su frase de cabecera: “Si quieres triunfar en la vida, debes sacrificar parte de tu vida”, refleja su compromiso con la fotografía, destacando que el éxito se construye con esfuerzo, sacrificio y constante actualización.
Reconocimientos y legado fotográfico
El esfuerzo de toda una vida ha sido recompensado con diversos reconocimientos. Solo el año pasado, recibió dos homenajes, sumándose a otros que ha acumulado a lo largo de su trayectoria.
Con casi 50 años de experiencia, “Pajarito” sigue siendo una figura inspiradora en el ámbito de la comunicación visual en Chiapas, demostrando que la pasión por la fotografía no tiene edad.














