
Altos de Chiapas, el nuevo hogar de serpientes venenosas; expertos alertan sobre el impacto del cambio climático, las alteraciones climáticas afectan ecosistemas naturales.
Según el biólogo Víctor Moreno Avendaño, el cambio climático ha tenido un impacto significativo en las poblaciones de diversas especies silvestres alterando su hábitat natural, obligándolas a migrar a otras regiones con presencia humana.

Indicó que un caso notable es el de la zona Altos de Chiapas, donde se han observado y registrado especies peligrosas como serpientes venenosas, viudas negras y alacranes. Señaló que estos desplazamientos son una consecuencia directa de las alteraciones climáticas que afectan los ecosistemas naturales de estas especies.
Según la Red para la Conservación y Divulgación de Reptiles Venenosos en Chiapas, en el caso de la “nauyaca de montaña tzotzil” (Cerrophidion tzotzilorum), proviene de la palabra CERRO sinónimo de “montaña” y OPHIDION que significa “pequeña serpiente”, traduciéndose como “pequeña serpiente de montaña”. Su distribución hasta ahora va desde los bordes de los Altos con las Montañas del Norte, por los municipios de Tapalapa, Coapilla, Zinacantán; hasta el sur de la meseta en Comitán de Domínguez.

Es considerada una especie endémica a México y a Chiapas (endemismo= que solo habita en una determinada zona geográfica), pero posiblemente existan poblaciones de ella en algunas zonas montañosas de Guatemala. Mientras tanto ésta únicamente habita la región ya mencionada en donde es comúnmente conocida como: “Pech’jol”, “Chon” o “Mococh”.



























