
Una de las acciones más criticadas hacia el movimiento feminista son las manifestaciones en espacios públicos, como las pintas a la Cabeza Maya.
Como cada 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, cientos de tuxtlecas salieron a las calles para exigir igualdad, reconocimiento y ejercicio efectivo de sus derechos
Una de las acciones más criticadas hacia el movimiento feminista son las manifestaciones en espacios públicos, como las pintas a la Cabeza Maya.
La ciudadanía calificó la acción como vandalismo, pero el término correcto es iconoclasia, el cual refiere a la destrucción de símbolos o monumentos con fines políticos o ideológicos.
La iconoclasia se ha realizado de forma histórica por diversos movimientos sociales; las feministas lo realizan para exigir sus derechos ante el cotexto de desigualdad y violencia de género.

Al respecto, el creador de la cabeza maya está a favor de las manifestaciones feministas.
“Esta pinta tiene un sentido muy profundo que toca el tema de la iconoclasia que toca el tema del por qué se hace, no es un vandalismo. La primera vez yo pensé como mucha gente cómo van a hacer eso, pero va uno analizando el por qué. Lo que sugiero es que tome conciencia y un día se adentren, que vayan un día a la marcha y vean a una mujer desesperada porque asesinaron a su hija y que no aparece hace años y hablan al viento porque nadie les hace caso van a comprender que esto no tiene ninguna importancia y por otro lado y menos con esta cabeza pero es algo que se hizo de utilería”, dijo Andres Stepanenko, ideador de la cabeza maya.
El ideador del proyecto de la Cabeza Maya dijo que gracias al movimiento feminista una mujer de su familia confesó haber sido víctima de violencia, y a partir de eso su perspectiva acerca de las marchas cambió.
“Ella tardó por miedos, por miedo al rechazo, por pensar que tenia culpa, se cayó 10 años y para nosotros eso fue tormentoso. Yo estaba en contra, pero tomé conciencia porque no es posible que me preocupe más que pinten esta cabeza maya que ya repetimos que con dos litros de pintura y un brochazo se arregla, a una violación, a una niña perdida”.
Don Andrés Stepanenko recordó que en muchas ocasiones la cabeza maya es restaurada por la propia iniciativa privada.

“Yo conozco un amigo que se dedican al altruismo junto con su esposa, tienen una organización para apoyar a mucha gente, con sillas de ruedas, gente que necesita, pero sin fines de lucro, uno de esos apoyos es ese. Ellos ya tienen su pinta, vienen pintan otra vez, y lo hacen con mucho gusto por un bien común. Gente como ella es la que necesitamos en la sociedad para progresar y apoyarnos, todos somos una hermandad y una familia.
















