
Él es el taekwondoín Luis Mario Nájera Vleeschower, quien en agosto de 2024 tendrá a todos los chiapanecos observándolo en las pantallas mientras compita, porque logró obtener su pase a los Paralímpicos de los Juegos Olímpicos de París, en Francia.

Para Tania Robles, directora del Instituto del Deporte del Estado de Chiapas, Luis Mario es una leyenda, porque es el primer deportista chiapaneco en llegar a un Paralímpico y el tercero en unas Olimpiadas.
El originario de Venustiano Carranza ha sobresalido en el deporte, sus logros son excepcionales; su discapacidad en una mano nunca fue impedimento para alcanzar sus objetivos. Ahora es pupilo de una de las más grandes deportistas de México, María Espinoza, ganadora de tres medallas en tres Juegos Olímpicos.

Está visiblemente emocionado de llegar a la máxima justa deportiva del mundo, así está desde que se enteró de su clasificación.
Sus papás lo motivaron para iniciarse en el deporte del taekwondo, ahí aprendió disciplina y respeto; ahora radica en la Ciudad de México porque ahí se prepara para las Olimpiadas, pero no olvida Chiapas y cómo comenzó a formarse para lo que ahora es en el Instituto del Deporte.



























