
Altamirano es un municipio en conflicto post electoral desde 2018, que hasta este 5 de octubre luce ingobernable, luego de la quema de 43 casas y más de 20 vehículos el 29 de septiembre de parte de un grupo que pide la destitución del Concejo Municipal.



Sin embargo, la presidenta del Congreso, Sonia Catalina Álvarez, alegó con señal que tenía que iniciar la sesión y que por ello no podía informar sobre las negociaciones que se están realizando.
Sonia Catalina Álvarez prefirió socializar en el Congreso, se tomó fotografías con un grupo de diputadas, saludó a una y a otra; prefirió eso a informar sobre sus funciones legislativas. No se conformó se siguió tomando fotografías y ya después, con un poco de calma, tomó su curul como presidenta del poder Legislativo, para iniciar sesión.



Se conoció de manera extraoficial que al haber una solicitud de destitución del Concejo Municipal, el Congreso del Estado por medio de su Presidencia, atendió a un grupo de inconformes quienes habrían desarrollado los actos vandálicos en Altamirano. Por ello la entrevista a la diputada, quien evitó cuestionamientos.
No obstante, no es la primera vez que la presidenta del Congreso se niega a dar entrevistas para responder por las acciones para los cuales le confirieron el poder, en repetidas ocasiones ha preferido incluso correr para evitar los cuestionamientos de la prensa.


























