
De 80 años, Roberto Albores Guillén se asoma cada vez más y podría resurgir con el reciente anuncio del PT de cobijar a su retoño.
Roberto Albores, el nombre que se hizo noticia por su renuncia al partido de su vida, el PRI, pues se acabó el amor y quien le hizo ‘ojos’ fue el PT que lo anunció como nuevo integrante.

Pero detrás de Gleason reaparece otro Albores, el de apellido Guillén, el papá, el exgobernador de Chiapas que, tras años y años de inactividad política como protagonista, hoy renace.
En el ‘Mejoramiento de Imagen Urbana de la Carretera Internacional de Comitán’, comentamos que el nombre de la obra el pueblo lo llevó hasta el cabildo y se aprobó sin ninguna oposición. Esto es resultado del cariño por la labor del ex Gobernador Roberto Albores Guillén. pic.twitter.com/9eZjsYbyeZ
— Rutilio Escandón (@RutilioEscandon) July 19, 2023
Viejo lobo de mar…De 80 años de vida, poco menos de estos como actor en la política chiapaneca, podría tener su regreso a los escenarios pues últimamente se le ha visto más activo en un entorno en que salen de aquí y se van para allá …El objetivo es llegar.

Ya hizo su aparición pública al lado del gallo del Partido Verde, Jorge Luis Llaven Abarca, en una imagen que llegó hasta las líneas de El Universal que publicó su texto asegurando su retorno a través del PVEM.
Roberto Albores prepara su regreso a la política con el PVEM
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Sin embargo, el resurgimiento de su hijo que se despidió del PRI, -partido con el que también Albores Guillén gobernó Chiapas de 1998 al 2000 y del que sería expulsado en 2006 por respaldar a Juan Sabines Guerrero- fueron ‘albores’ del renacimiento de la herencia mediante las filas del PT.
Ya en 2004 se habló de sus aspiraciones a suceder a Pablo Salazar Mendiguchía, algo que no fue bien visto entonces por la organización tsotsil Las Abejas, que advirtieron en este escenario la posibilidad del regreso de los ataques y la persecución, señalado tras asumir la gubernatura luego de la renuncia de Julio César Ruiz Ferro por la llamada ‘masacre de Acteal’.

Pero, a falta de memoria, es quizás el momento perfecto para resurgir, a 80 años de edad; a la par existen quienes le reconocen por su liderazgo en el PRI. Habría que ver lo que sucederá en los próximos meses, cuando los tiempos electorales definan a sus aspirantes.


























