
La orden es la siguiente: En caso de no hacer el pago en la presente diligencia, se le embargarán bienes de su propiedad suficientes para cubrir el adeudo a su caso, los cuales serán rematados, enajenados fuera de subasta o adjudicados a favor de este honorable Ayuntamiento municipal de Tuxtla Gutiérrez.


Esta es solo una de cientos de resoluciones que se distribuyen en la capital de Chiapas y que se acompaña de grandes letreros para notificar a las y los ciudadanos que no han podido pagar el impuesto predial.
Esta política fiscal emprendida por el Ayuntamiento del presidente Carlos Morales se aplica un año antes de que termine su administración, la cual ejecuta la Tesorería Municipal por medio de la Coordinación de Política Fiscal. Esta misma acción fue emprendida en la administración de Fernando Castellanos Cal y Mayor, la cual fue duramente cuestionada.
El requerimiento de pago o embargo se acompaña de una tabla de liquidación, el caos de esta propiedad de la colonia centro de la capital, con un rezago del 2001 a la fecha, obliga al contribuyente a pagar un total de 226 mil 086 pesos.

El impuesto por estos años ese de 57 mil 830 pesos, pero solo de recargos son 121 mil 119 pesos, por actualizaciones son 27 mil 950 pesos, otros 18 mil 565 pesos son por multas y 622 pesos por gastos ejes.
El oficio se acompaña de una amenaza, de forma textual indica que si existe oposición o se obstaculice el ejercicio de las facultades del código fiscal… se procederá a solicitar el auxilio de la fuerza pública y se solicitará a la autoridad se proceda por desobediencia a un mandato legítimo.


























