
La visita número 40 a Chiapas del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, estuvo envuelta en protestas y un fuerte dispositivo de seguridad.



A su arribo a la VII Región Militar donde encabezó su conferencia de prensa mañanera, a bordo de tres camionetas Suburban, fue abordado por personas que le entregaron documentos con peticiones.
Las y los socios del extinto Conejobús llegaron desde las 5 de la mañana para intentar hablar con el presidente. Uno de ellos, don Víctor Malpica dijo confiar en el presidente, de quien ha sido su seguidor, para que intervenga en la solución al problema generado por Aquiles Espinosa, secretario de Movilidad y Transporte de Chiapas, quien mandó a quitar el Conejos y con ello más de 100 socios se quedaron sin concesiones y sin ingresos, ahora les deben 140 millones de pesos.

En otro lado estaban profesores cesados de la Escuela Secundaria Ricardo Flores Magón, quienes le pidieron a López Obrador que ponga atención en la Secretaría de Educación de Chiapas, que dirige Rosa Aidé Domínguez, toda vez que a ellos los corrieron por denunciar los abusos de la directora de ella escuela.

También llegaron trabajadores del Sindicato de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas para solicitarle al presidente que observe al rector Juan José Solórzano Marcial.
Docentes de la Sección 7 de la ante también protestaron, y es que el presidente canceló las mesas de trabajo que se hacían con el Magisterio y con ello, quedaron pendientes temas como la abrogación de la reforma educativa, recontratación de cesados y más.


























